Imagínate esta situación muy común: lograste cerrar un contrato soñado con una de las cadenas de
supermercados o constructoras más grandes del Perú. Estás feliz, pero al momento de emitir tu factura te
lanzan un balde de agua fría: «Nuestra política de pagos es a 90 días». Tu negocio necesita pagar planillas,
comprar materia prima y cubrir los impuestos de la SUNAT este mes, pero tu dinero estará congelado por tres
largos meses. Este desfase de liquidez ha quebrado a miles de PYMES prometedoras en nuestro país. Por
suerte, existe una herramienta financiera salvavidas que todo emprendedor debe conocer: el Factoring.
¿Qué es el Factoring en términos sencillos?
El factoring es una alternativa de financiamiento que te permite vender tus facturas comerciales por cobrar a
una entidad financiera o empresa de factoring a cambio de dinero en efectivo e inmediato. En lugar de
esperar 60 o 90 días para que tu gran cliente te pague, la empresa de factoring te adelanta entre el 85% y
95% del valor de la factura en menos de 48 horas. Cuando se cumple el plazo de vencimiento, tu cliente
grande le paga directamente a la empresa de factoring, y esta te devuelve el saldo restante menos una
pequeña comisión o tasa de descuento.
La gran ventaja: No es una deuda bancaria
Lo más hermoso del factoring es que no califica como un préstamo tradicional. Por lo tanto, no aparece como
una deuda en Infocorp ni daña tu capacidad crediticia en el sistema financiero. Además, el análisis de riesgo
no se centra en tu pequeña empresa que recién empieza, sino en la solvencia de tu cliente (la gran empresa
que pagará la factura). Si tu cliente es una corporación sólida y reconocida, la aprobación de tu operación de
factoring está prácticamente asegurada.
¿Cómo funciona el ecosistema de Factoring en el Perú?
Gracias a la legislación peruana actual, las facturas electrónicas emitidas en el sistema de la SUNAT cuentan
con una «Factura Negociable», que es un título valor similar a un pagaré o un cheque. Existen plataformas
digitales locales muy populares y seguras (como Factoring Inteligente, Innova Factoring o Finsmart) donde
puedes subir tu factura XML, recibir cotizaciones de inversionistas en línea y elegir la tasa de interés que más
te convenga.
Lección de Oro: No dejes que los plazos de pago largos ahoguen tus operaciones. Usa el factoring estratégicamente para mantener tu caja chica activa, pagar a tiempo tus obligaciones y aceptar grandes proyectos sin miedo a quedarte sin capital de trabajo.
