Hablemos con honestidad: la sola palabra «SUNAT» suele erizarle la piel a cualquier emprendedor peruano. Existe un miedo generalizado a recibir una notificación electrónica, una auditoría o, peor aún, una multa que termine devorándose el capital de trabajo de todo el mes. Sin embargo, la mejor arma contra las sanciones tributarias no es esconderse, sino la información. La gran mayoría de multas en el Perú ocurren por descuidos administrativos y falta de conocimiento, no por mala fe. Aquí revisaremos las tres multas más comunes y cómo blindar tu negocio.
Multa 1: No presentar las declaraciones en los plazos establecidos
Esta es la reina de las multas. Cada mes, la SUNAT publica un cronograma de vencimientos basado en el último dígito de tu RUC. Si tu fecha límite es el día 15 y declaras el 16, automáticamente incurres en una infracción tributaria. La multa por no presentar la declaración a tiempo equivale a 1 UIT para empresas del Régimen General o MYPE Tributario, o el 50% de una UIT para otros casos.
¿Cómo evitarla y salvarte? Lo primero es activar las alertas en tu celular con el cronograma mensual de la SUNAT. Lo segundo es aprovechar el beneficio del «Régimen de Gradualidad». Si subsanas el error voluntariamente y presentas la declaración omitida antes de que la SUNAT te notifique, tienes una rebaja de hasta el 90% o 100% de la multa dependiendo del régimen.
Multa 2: No emitir comprobantes de pago o emitir documentos no válidos
Con la masificación de la facturación electrónica en el Perú, entregar una boleta o factura ya no es opcional, es obligatorio desde el primer sol de venta si estás en regímenes superiores, o a partir de S/ 5.00 en el RUS (y si es menor, debes hacer un consolidado diario). No entregar comprobante o entregar notas de venta informales puede acarrear el cierre temporal de tu establecimiento o una multa sustitutoria basada en tus ingresos.
Muchos emprendedores cambian de local de votación, de casa, de oficina o almacén, y se olvidan por completo de actualizar su dirección en la Clave SOL. Si la SUNAT realiza una verificación y no te encuentra en el lugar registrado, pasas a la condición de «No Hallado» o «No Habido». Esto corta tus facultades comerciales, impide que tus clientes deduzcan gastos con tus facturas y genera sanciones económicas inmediatas.
Tu plan de acción preventivo: Dedica el primer lunes de cada mes a revisar tu buzón electrónico de la SUNAT. No delegues a ciegas tu contabilidad; revisa periódicamente junto a tu contador que el estado de tu RUC figure siempre como «Activo» y «Habido».
